CINEMA, lanzamiento
de Yves Saint Laurent

Cinéma de Yves Saint Laurent…
Glamoroso, hedonista, sorprendente,
el perfume que revela la estrella
que lleva adentro cada mujer.
•
Un perfume de seducción
para una mujer que avanza
por la vida como bajo proyectores
elegante y segura de sí
misma.
• Un efluvio fresco
y luminoso.
• Un carácter
floral y sofisticado. Una
estructura sensual.
• Entre sus notas se
encuentra la flor de almendro
amarilla y el ambar.
• Fecha de creación 2004
- Oriental / Floral
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Historia |
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A
una mujer hay que
esperarla. Es consciente
de su poder seducción,
y le gusta seducir.
Es para ella que Saint
Laurent ha creado
Cinéma, un perfume
que pone de relieve
su sensualidad, su
intenso encanto y
su glamor. Un perfume
brillante ideado para
una mujer divina,
el perfume de una
estrella. La publicidad
muestra a la modelo
Michelle Aves jugando
el papel de una vedette,
rodeada de cinco jóvenes
seductores, puesta
en escena bajo la
dirección artística
de Jean Baptiste Mondino.
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Descripción
del perfume
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Un
concentrado de seducción,
floral, sensual y
luminoso. La salida
es una nube de frescura
y de suavidad (clementina
de Córcega, flor de
almendro) que anuncia
un corazón de peonía,
amaryllis y jazmín.
El fondo es voluptuoso
y cálido, con tonos
polvosos y azucarados.
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| Cabeza
: |
Clementina,
Flor de almendro,
Ciclamen |
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| Corazón
: |
Amaryllis, Jazmín
Sambac, Peonía |
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| Fondo
: |
Ámbar,
Almizcles blancos,
Vainilla Borbón,
Benjuí |
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Frasco
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El
frasco de Cinéma es
como un trofeo de estrella.
El frasco del Extracto
evoca el oro, denso
e intenso, con el nombre
de Yves Saint Laurent
inscrito muchas veces
en la superficie del
vidrio. El contenedor
del Eau de Parfum, más
transparente, es una
mezcla refinada de oro
y de luz. Aquí también
encontramos el nombre
del creador inscrito
múltiples veces sobre
la botella.
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Gama
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Eau
de Parfum, 90, 50 y
35 ml; Extracto (Perfume),
15 ml; Leche suave para
el cuerpo, 200ml; Gel
de ducha cremoso, 200
ml. |
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Más información:
www.ysl-parfums.com y www.osmoz.com
Consejos de un viajero frecuente
DESDE niño
me encanta viajar en avión,
medio que no solo permite desplazarse
con rapidez de un lugar a otro, sino
atravesar las nubes en un día
gris y ascender a alturas donde brilla
el Sol. En 1956, siendo un muchachito,
me inicié en el fascinante
mundo del vuelo. Me apasionó
tanto que al crecer llegué
a trabajar de piloto y de investigador
de accidentes aéreos.
Ahora bien, ¿es
seguro el avión? ¿Qué
precauciones debe adoptar el viajero?
Precauciones
para mejorar la seguridad
Todos los años
aterrizan y despegan en los miles
de aeropuertos del mundo 18.000 aeronaves,
gracias a lo cual llegan a sus destinos
1.600 millones de pasajeros, en la
inmensa mayoría de los casos
sanos y salvos. De hecho, la afamada
aseguradora londinense Lloyd’s
calcula que el automóvil ofrece
un riesgo veinticinco veces mayor
que el avión. De modo que,
según las estadísticas,
lo más peligroso del viaje
es el trayecto de ida y vuelta al
aeropuerto. Con todo, hay medidas
razonables que conviene adoptar para
hacer aún más segura
la experiencia.
• Seleccionar
bien la aerolínea. No todas
tienen el mismo historial. Por lo
general, las mejores son las que llevan
tiempo en el mercado, pues suelen
utilizar aeronaves modernas y se han
ganado una buena reputación
en materia de seguridad y mantenimiento.
• Elegir
ropa adecuada. Cuando un avión
se estrella, los sobrevivientes se
enfrentan al fuego y al humo. Por
eso, cuanto más largos sean
los pantalones, las faldas y las mangas,
mejor resguardarán de las llamas
y el calor. Las fibras naturales son
las más adecuadas, pues las
sintéticas suelen derretirse
o encogerse sobre la piel al verse
expuestas a temperaturas elevadas,
con el consiguiente peligro de quemaduras
graves. Tampoco es recomendable el
cuero, pues también se achica.
El viajero estará más
protegido si lleva varias capas de
ropa y usa colores claros, que reflejan
mejor el calor que los oscuros. Los
zapatos planos, preferiblemente de
cordones, no se salen con tanta
facilidad, protegiendo así
los pies de cortes y quemaduras. Es
conveniente que los calcetines sean
de lana, y no sintéticos.
• Escuchar
la orientación de seguridad.
El personal de cabina presenta una
orientación de seguridad antes
del despegue. El pasajero ha de escuchar
con atención, pues en el raro
caso de producirse un accidente, tendrá
que recordar sus recomendaciones para
salir del avión. En un estudio
realizado con viajeros canadienses,
solo el 29% leyó o dio un vistazo
a las instrucciones de seguridad en
el vuelo. Conviene estudiarlas un
poco, particularmente la forma de
abrir las puertas, pues quizás
le toque a uno hacerlo. Hay que pensar
en cómo encontrar la salida
de emergencia en caso de que se apague
la luz o de que el humo nuble la visión.
Un método muy sencillo es contar
las filas de butacas que hay hasta
las salidas. Así, aunque no
haya luz, será posible encontrar
la puerta y abrirla.
• Limitar
el equipaje de mano. “En los
vuelos normales suele caerse algún
artículo de los compartimentos
porque quedan mal cerrados o los abren
los pasajeros, lo cual llega a provocar
graves golpes en la cabeza que en
ocasiones son mortales”, indica
la revista Flight International. Tengamos
presente que el equipaje de mano pesado
ofrece riesgos. En una emergencia
hay que olvidarse de TODAS las pertenencias
y concentrarse en sobrevivir. Una
maleta siempre se puede reponer.
En caso de
emergencia
Las evacuaciones
son más peligrosas cuando hay
fuego, humo y emanaciones. El informe
de un accidente señala: “Al
aterrizar, casi no había
visibilidad en la cabina a más
de 30 centímetros del
suelo [debido al humo]. Los sobrevivientes
dijeron que apenas tenían las
fuerzas y la lucidez necesarias para
llegar a las salidas”. Y su
vida dependía de que abandonaran
con rapidez el avión.
La tripulación
está preparada para evacuar
la aeronave de forma rápida
y segura. Por ello, deben seguirse
sus instrucciones sin dilación.
No obstante, las cosas no salen
siempre según las previsiones.
Los fallos en la megafonía,
los accidentes de la tripulación,
la confusión, el ruido, el
calor y el humo pueden estorbar las
labores de hasta el personal más
competente. Además, la aerolínea
quizás no emplee el idioma
del viajero, con los consiguientes
problemas de comunicación.
Los análisis
de los accidentes revelan que un elemento
clave que eleva las posibilidades
de sobrevivir es que el pasajero tenga
la determinación de conseguirlo.
Para ello ha de contar con un plan
de actuación claro y estar
dispuesto a hacer lo necesario por
lograrlo. Debe incluir en él
a sus acompañantes, sobre todo
si son niños o ancianos, así
como medidas para permanecer juntos
durante la evacuación. “Si
tienen que salir entre el humo, pídales
que no se suelten y que lo agarren
a usted por el cinturón, pues
pudiera ser una cuerda de salvamento”,
señala la revista Flying Safety.
Los acompañantes necesitan
saber qué harán en caso
de emergencia.
Todos los medios
de locomoción encierran riesgos,
pero hoy los aviones comerciales permiten
que el viajero se ahorre muchos peligros
y llegue a su destino descansado y
listo para trabajar o divertirse.
Es preciso estar preparado, pero sin
inquietarse. Así que ya sabe,
lector: relájese y disfrute
del vuelo. Yo siempre lo hago.—Colaboración.
Fuente: www.watchtower.org
Indice de
notas publicadas.
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