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¿Sabe comprar zapatos adecuados?
Muchas mujeres compran zapatos de la talla incorrecta y la mayoría sufre problemas de pies, dice una encuesta.
Cuatro de cada 10 mujeres compran zapatos de la talla incorrecta a pesar de estar conscientes de que no les quedan. Y 80% terminan con problemas de pies.
Esa es la conclusión de una encuesta llevada a cabo en el Reino Unido por la Sociedad de Pedicuros y Podólogos (SCP) que encontró que 37% de las entrevistadas están dispuestas a usar zapatos incómodos si así lo dicta la moda.
Y 17% de los hombres encuestados admitió también comprar calzado de la talla incorrecta.
Entre las 2.000 mujeres que participaron en el sondeo, 80% dijo que sufría problemas de pies, como callos y uñas encarnadas.
Y sólo 40% de los hombres y mujeres con problemas de pies suelen buscar la ayuda de los especialistas.

Si duelen está mal
El problema, dice la SCP, se presenta porque "somos incapaces de resistir las ofertas y esta pasión por la moda está dejando a muchas mujeres con una gama de trastornos muy incómodos y a menudo discapacitantes".
"Muchos de nosotros no podemos resistir una mercancía rebajada y el producto que está de moda" afirma Lorraine Jones, podóloga de la SCP.
"Pero es importante recordar que al comprar calzado que no nos queda bien, no sólo vamos a terminar estando muy incómodos sino también estamos poniendo en riesgo nuestra salud" agrega.
La experta afirma que es muy importante también saber que si los pies nos duelen es que algo está mal.
Lo más preocupante, dicen los expertos, es que las cifras presentadas en la encuesta reflejan el número de personas que están conscientes de que compran zapatos incorrectos, pero creen que hay mucha más gente que usa todos los días calzado mal entallado y sin saberlo.
Muchas personas sufren de problemas de pies en algún momento de su vida y aunque la mayoría de los trastornos son leves, algunos pueden ser extremadamente dolorosos y discpacitantes.
"No todos los problemas de pies pueden prevenirse -dice Lorraine Jones- pero la mayoría de éstos resulta del uso de un zapato incorrecto o un mal zapato".
"Por eso es muy importante usar calzado de la talla correcta y apropiado para la actividad que se va a reallzar durante el día".

Como dicta la moda
Aunque podríamos pensar que, en el caso de las mujeres, los mayores culpables son los tacones altos, no es así.
Los tacones pueden causar problemas, pero el peor calzado es el que no lleva agujetas, cordones o correas ya que provocan que el pie se deslice hacia adelante comprimiendo los dedos.
Los peores son las zapatillas que tienen la parte delantera muy corta, que no ofrecen ningún soporte al pie y que tienden a tener una punta muy estrecha.
"Usar un zapato correcto no necesariamente quiere decir que no estemos a la moda o que no usemos tacones" dice Lorraine Jones.
"Pero sí significa que debemos dar a nuestros pies un descanso y ver al especialista si tenemos algún problema".
La mayoría de los problemas de pies, dice la experta, pueden tratarse. Pero si no se detectan a tiempo o no se tratan adecuadamente algunos trastornos pueden volverse muy graves y dolorosos e incluso provocar dificultades para caminar.
Los expertos recomiendan, para el uso diario y frecuente, que las mujeres usen zapatos de tacón bajo -no más alto de cuatro centímetros- y que tenga la punta redonda.
Y subrayan la importancia de asegurarse de que los niños que están creciendo de forma acelerada usen la talla de zapatos correcta.
En promedio los pies de los niños aumentan dos tallas al año durante los primeros cuatro años de vida y una talla al año posteriormente hasta completar el crecimiento. Pero puede haber períodos en los que el pie no crece y después aumenta varias tallas en un período relativamente corto.
Por eso, dicen los expertos, se recomienda que una persona entrenada -en la tienda de zapatos- mida el ancho y largo de los pies del niño cada ocho semanas.

Al comprar zapatos
El tiempo para comenzar a ejercer cuidado es cuando uno compra los zapatos. Es prudente obtener zapatos de buena calidad. Es verdad que su costo inicial quizás sea más elevado. Pero a la larga valdrá la pena económicamente. Uno podrá usarlos por largo tiempo, poniéndoles tres o cuatro suelas nuevas antes de que se desgasten los zapatos. Y, además, siempre se verán mejor y se sentirán más cómodos.
Por lo general se favorece al cuero para los zapatos, porque antes le sirvió de piel a un animal vivo. Tiene muchos poros microscópicos. De modo que deja que el aire fresco entre en el zapato y salga el sudor. “Respira.” Este intercambio de aire y humedad a través del cuero es saludable y cómodo para nuestros pies.
Por supuesto, hay personas que compran zapatos de materiales artificiales. Aunque es evidente que esos zapatos no “respiran” tan bien, si es que acaso lo hacen, y por eso tienden a hacer que los pies suden más, a algunas personas les parece que tienen sus ventajas. Por ejemplo, pueden ser más baratos. También son mucho más impermeables. Pero los reparadores de zapatos por lo general dicen que los zapatos hechos de cuero son los mejores.
Si usted decide comprar zapatos de cuero, hay ciertas cosas que debe examinar dentro del zapato. ¿Es el cojincillo del talón de cuero verdadero? ¿También lo es la plantilla, la parte sobre la cual descansa la parte anterior de la planta del pie? ¿Qué hay del forro del talón? En los zapatos de calidad todas estas partes son de cuero. Pero en muchos zapatos se usa cartón u otros materiales inferiores. Estos materiales impiden la evaporación, y se deterioran más aprisa que el cuero.
Voltee el zapato y examine la parte inferior. ¿Hay costura a máquina que asegura la suela exterior a la vira, la tira angosta de cuero alrededor del borde superior de la suela? Las suelas de muchos zapatos de vestir baratos simplemente se pegan con cemento, y por eso se pueden desprender fácilmente.
¿Es de cuero la suela exterior? El cuero es más resistente a los pinchazos que el hule. Y es más elegante, puesto que sus orillas adquieren mejor brillo. Sin embargo, el hule es más resistente al agua, y probablemente rinde más por el dinero que la mayor parte de clases de cuero. De modo que en algunos casos es posible que las suelas de hule sean preferibles a las de cuero. Pero, en cuanto a los tacones, el hule es definitivamente superior al cuero en los zapatos para hombres, pues dura más y es más cómodo.

Cómo se crearon las modas del calzado
Durante siglos, las modas del calzado eran dominio exclusivo de la clase rica y aristocrática. Para la gente común, los zapatos no eran más que una cobertura y protección para los pies, y lo que más interesaba era su utilidad; poca atención se daba a su apariencia. El concepto y el negocio del calzado de moda como lo conocemos hoy es de orígenes muy recientes.
Un factor que impedía el auge del negocio del calzado era que por siglos los zapatos siempre se habían hecho a mano. Se tardaba tiempo en hacerlos y resultaban costosos, por lo que la mayoría de la gente no podía permitirse el lujo de tener un nuevo par de zapatos cuando lo necesitaban. Pero todo cambió cuando a mediados del siglo XIX se introdujo maquinaria en la fabricación de zapatos en Estados Unidos. De la noche a la mañana un trabajo artesano se convirtió en una industria. Los zapatos se hicieron ampliamente disponibles y se podían adquirir a un precio más asequible. Sin embargo, se necesitaron otros dos factores para que las modas del calzado se pusieran en marcha: la aprobación de la Ley de Volstead de 1919 (conocida también como Prohibición) y la ratificación en 1920 de la enmienda constitucional que garantizaba el derecho al voto de la mujer.
Estos sucesos provocaron grandes cambios en la sociedad americana. La “Prohibición” produjo nuevas formas de esparcimiento, baile y música. Las mujeres, con su recién obtenida libertad, se entregaron a actividades denominadas de autoliberación y aspiraban a todo lo que fuese nuevo y diferente. Con los cosméticos, las faldas más cortas y los nuevos peinados llegó la fascinación por las modas del calzado. En la década de los veinte empezó a utilizarse en Estados Unidos el término flapper (voz inglesa que significa “agitador”) para designar a las jóvenes “desenfadadas” y emancipadas, que solían desabrocharse los zapatos para hacer ruido al caminar, y así llamar la atención hacia las mujeres y su causa.
Todo esto creó una enorme demanda de zapatos elegantes y asequibles, lo que, aunado a las nuevas técnicas y materiales empleados en su fabricación, hicieron de las modas del calzado lo que son en la actualidad. Ahora, por primera vez en la historia, el calzado de moda ya no es prerrogativa de los ricos y poderosos sino que está al alcance de casi todos.
Sorprendentemente, a pesar de todos los cambios en la moda y el diseño del calzado en los pasados siglos, en esencia los siete modelos básicos han permanecido iguales (el zapato bajo de cordones (llamado también calzado a la inglesa u oxford), la bota, el escarpín o zapato de tacón de corte salón, el zueco, la chinela, la sandalia y el mocasín)
. De todas formas, la interminable variedad de zapatos y los miles de diseños y formas disponibles hoy día dan prueba del gran ingenio de los trabajadores del ramo. Asimismo dan prueba de que los gustos y las modas son tan transitorios que es fácil ser víctima del capricho de los que marcan la pauta en ese campo.
